martes, 4 de marzo de 2008

Rata


¿Quién sigue?

Existe acaso un político que verdaderamente este comprometido con el pueblo, que realmente se preocupe por el desarrollo de un país, y no me refiero a desarrollo industrial o comercial, sino a un desarrollo y mejora en la calidad de vida de la población en general.

Cada año y sobre todo en época de elecciones surgen nuevos partidos políticos, que sumados a los ya existentes solamente se dedican a repartir a diestra y siniestra promesas de un mejor futuro para el país, dicen preocuparse por las clases necesitadas y un sinfín más de promesas que solo buscan como único objetivo llegar a tener puestos de gobierno clave que les permitan repartirse las ganancias.

Hoy en día las personas se dividen, entre izquierdas, centro y derecha, pero yo les pregunto:

¿Acaso algún político ha hecho algo por ayudar a la gente que lo necesita realmente y establecer una calidad de vida mejor?

¿Cuántos políticos asocian desarrollo de un país con apertura económica e incremento de la inversión extranjera, con explotación de los recursos naturales, con una mejora económica para los dueños de las empresas que monopolizan el país?

¿A cuántos políticos les importa terminar con el nivel ignorancia de la población, la satisfacción de necesidades como alimentación, vestido, techo, salud y educación?

¿Cuántos políticos muestran cuando menos respeto por las culturas ancestrales y las tradiciones que se están perdiendo a causa de la globalización económica que conlleva a la globalización cultural?

¿Cuánto ha mejorado nuestro nivel de vida y que oportunidades tenemos de un mejor desarrollo como individuos y como sociedad?

Las personas caemos en el juego de los políticos, caemos en la farsa y el teatro que representan sin cuestionar la viabilidad de sus propuestas, las personas se casan con colores, satanizan al que les mandan satanizar, idolatran al que les mandan idolatrar, y al final, como siempre sucede, las promesas son sólo palabras que se las lleva el viento, y nunca cuestionamos dónde esta esa mejora en nuestra calidad de vida como individuos, como sociedad y como país. Somos una sociedad sin memoria histórica a la que le pasan el pie por encima una y otra vez.

Este diseño trata de representar el hecho de que no importa con que colores o con que bandera se cubran los políticos, en el fondo todos y cada uno de ellos ha demostrado no ser más que ratas (sin agravar a éstos mamíferos).

¿Hasta cuando?

Maria Juana

Y tú, ¿cómo le llamas?

Sobre la marihuana existen muchos mitos, y de igual manera hay personas que estan a favor y quienes estan en contra, la cuestión tiene muchos matices, desde las cuestiones sociales, culturales, de salud, hasta la verdaderamente importante, la económica.

Satanizada moralmente, y regularmente por personas que no saben distinguir entre palabras como, enervante, alucinógeno, estupefaciente, psicotrópico, depresivo, estimulante, etc., y que piensan que todo es lo mismo. Promovida por quienes dicen en ella existen posibilidades medicinales y terapeuticas. Aceptada obviamente por sus consumidores, desde el ocasional hasta el adicto.

Sea cual sea la verdad detrás del consumo de esta planta, es innegable su presencia en nuestra sociedad, el consumo recreativo ya sea fumada o en variedad de platillos culinarios (se sorprenderian de la cantidad de recetas, hasta libros hay), el uso medicinal casero como las maceraciones con alcohol (nuevamente decir que hay literatura dedicada al tema) e incluso investigaciones a niveles médicos acerca de su uso terapeutico, su utilización en un plan espiritual y/o religioso (que seguro es el menor) y desde luego el tráfico ilegal que es lo que genera grandes sumas de dinero en este juego entre narcos y autoridades.

Este diseño trata de englobar los muchos nombres, que sin duda no son todos, que se le dan a esta planta sobre todo en el ámbito recreativo, pero al final sea cual sea la denominación que utilicemos, se trata de la misma y quizás incomprendida planta, cada quién forma sus juicios.

Y tú, ¿cuánto sabes de ella?